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Vamos a conocer los diferentes tipos de carga en vehículos eléctricos. Existen 4 tipos diferentes según la potencia, velocidad, etc…

 

La nueva movilidad sostenible te permitirá ahorrar dinero a largo plazo y contribuir a parar el cambio climático. Por este motivo, en Ionclick queremos ofrecerte una solución integral para tu vehículo eléctrico o híbrido enchufable.

Realizamos la instalación de puntos de recarga en viviendas domésticas, garajes comunitarios y todo tipo de empresas. Ponte en contacto con nosotros si quieres que visitemos tus instalaciones y hagamos un presupuesto sin compromiso.

Y si tienes dudas, a continuación vamos a hablar de los tipos de carga de vehículos eléctricos que existen en la actualidad.

 

Tipos de Carga Vehículos Eléctricos

 

Tipo 1

El tipo 1, también conocido como carga convencional, utiliza el enchufe Schuko de toda la vida. La capacidad de recarga depende de la potencia contratada. Aunque el máximo es de 16 amperios y 250 voltios en una red monofásica, que se traducirían en unos 3,7 kilovatios por hora.

Se trata de un método de carga lenta. Pero su mayor problema es que las instalaciones domésticas no tienen sistemas de seguridad. Por lo que su uso está limitado a patinetes, bicicletas y otros vehículos eléctricos pequeños.

 

Tipo 2

El cargador de tipo 2 o Mennekes es bastante parecido al anterior, ya que usa la entrada de un enchufe Schuko. La principal diferencia es que incorpora medidas de protección contra el sobrecalentamiento. Y un interruptor diferencial, que desactivará el dispositivo si hay alguna incidencia en la conexión.

También mejora la potencia hasta los 7,4 kilovatios por hora, aunque sigue siendo un sistema de recarga lenta para la noche. Y es compatible con la mayoría de las marcas de coches eléctricos, como Mercedes o Tesla. Por todo ello, el tipo 2 es un modelo muy común en los garajes comunitarios.

 

Tipo 3

Dejamos atrás las recargas lentas y entramos de lleno en la categoría de las recargas semirrápidas. El cargador de tipo 3 dispone de hasta 32 amperios y 400 voltios, que le proporciona una amplia variedad de potencia de 7,4 a 22 kilovatios por hora.

Dicho de otra forma, podrás cargar tu coche en 3 horas en modo monofásico y en menos de 1 hora en trifásico. Esta velocidad de recarga es muy recomendable para uso doméstico. Especialmente si eres usuari@ de un híbrido enchufable de gran autonomía o de un vehículo con motor 100% eléctrico.

Ten en cuenta que el tipo 3 es un sistema exclusivo para coches eléctricos y no puede aprovechar las conexiones domésticas existentes. Requiere la instalación de un dispositivo llamado Wallbox, que regula el correcto funcionamiento de la recarga y posee las medidas de seguridad necesarias.

 

Tipo 4

Al contrario que los anteriores tipos de carga de vehículos eléctricos, el tipo 4 utiliza la corriente continua en lugar de la alterna. Esto le confiere una potencia máxima de hasta 50 kilovatios por hora, que permite recargar el 80% de la batería en menos de 30 minutos.

Para disfrutar de la carga super rápida tendremos que acudir a una estación de servicio especializada o electrolinera. Ya que la instalación de este sistema requiere adecuar la red eléctrica y resulta demasiado cara para los hogares domésticos.

Los fabricantes aconsejan recargar en el tipo 4 con moderación, puesto que su uso continuo podría acortar la vida útil de la batería. Sin embargo, es la opción perfecta para trayectos largos con horarios ajustados.