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Vamos a conocer qué es la movilidad eléctrica, un término que se ha puesto muy de moda en los últimos años. Veremos su definición, ventajas y tipos de vehículos.

 

Las emisiones contaminantes, causadas en gran medida por el uso de combustibles fósiles, están provocando graves daños en el planeta. Sin duda, el más significativo es el cambio climático, que en unas décadas puede tener consecuencias irreversibles para el ecosistema.

Por este motivo, la UE y otras instituciones han decidido tomar cartas en el asunto. Y están apostando decididamente por un futuro marcado por la movilidad sostenible.

 

¿Qué es la movilidad eléctrica?

Este término hace referencia al empleo de vehículos eléctricos como medio de locomoción. Y es bastante amplio, ya que engloba desde las bicicletas hasta los autobuses del transporte público. Y también a las infraestructuras necesarias para la recarga.

 

Ventajas de la movilidad eléctrica

Una de las grandes ventajas de la movilidad eléctrica es que los vehículos no emiten gases contaminantes a la atmósfera. O bien lo hacen de forma muy reducida. Esto es esencial para mejorar la salud en las ciudades y reducir los efectos del gas invernadero.

Además, los vehículos eléctricos son muy silenciosos y su mantenimiento es mucho más económico. Para que te hagas una idea, cada 100 kilómetros de autonomía cuesta aproximadamente un euro.

Las averías también son menos frecuentes, ya que en su fabricación se utilizan menos piezas. Y, a excepción del rotor del motor eléctrico, no poseen ninguna parte móvil que esté sometida al desgaste continuo.

En definitiva, la movilidad sostenible va a mejorar la calidad de vida de todos y marcará el futuro a corto y medio plazo. De hecho, ya hay prototipos para fabricar camiones, barcos y hasta aviones con motores eléctricos.

 

Tipos de vehículos eléctricos

Y ahora que sabemos qué es la movilidad eléctrica, pasemos a enumerar los distintos tipos de vehículos sostenibles que existen en la actualidad.

 

1- Vehículos eléctricos de baterías (BEV)

Son vehículos 100% eléctricos y con cero emisiones, ya que toda la potencia empleada proviene de las baterías. Además, incorporan un sistema de recuperación de energía con las frenadas, que optimiza aún más la autonomía.

 

2- Vehículos eléctricos con pila de hidrógeno (FCEV)

En lugar de baterías, estos vehículos poseen una pila de hidrógeno, que también es de cero emisiones. ¿Cuál es su principal problema? Pues que al tratarse de una tecnología relativamente nueva, todavía no existe una red de hidrogeneras establecida.

 

3- Vehículos eléctricos con autonomía extendida (EVER)

Estos vehículos poseen uno o varios motores eléctricos y un motor de combustión, que normalmente es de gasolina. Su principal característica es que el motor solo se usa para recargar la batería y no para suministrar energía directamente a las ruedas. Además, si su autonomía sin motor supera los 40 kilómetros, se consideran de cero emisiones.

 

4- Vehículo híbrido enchufable (PHEV)

Al igual que los anteriores, estos automóviles disponen de una combinación de motores eléctricos y de combustión. La gran diferencia es que esta energía sí se utiliza para mover las ruedas del coche. Es posible circular sin emplear gasolina, aunque la autonomía es muy limitada. Por ello, reciben la etiqueta eco en lugar de la etiqueta cero.

 

5- Vehículos microhíbridos (MHEV)

Por último, tenemos los vehículos microhíbridos, también llamados de hibridación suave. Se trata de coches con motor de combustión que incorporan una pequeña batería de 48 V. No pueden circular en modo 100% eléctrico y, por tanto, obtienen la categoría eco.